viernes, 19 de marzo de 2021

BENITO PÉREZ GALDÓS y MARIANELA 

 

SU VIDA

En este documental del TVE en Canarias se habla sobre la vida de Galdós y nos ayuda a conocer al escritor.

Documental de B. Pérez Galdós

 

 

 También este trailler del documental "El siglo de Galdós" nos sirve como resumen intenso de su personalidad y su obra.

Trailler "El siglo de Galdós" 


MOVIMIENTOS LITERARIOS SEGUNDA MITAD DEL XIX: REALISMO- NATURALISMO

En este enlace podrás ver de forma clara en qué consisten estos dos movimientos literarios y algunos ejemplos de escritores y fragmentos de obras.

Realismo y Naturalismo

En España no se desarrolla el Naturalismo de una manera tan clara como en otros países, por ejemplo en Francia, sino que de alguna manera en los autores y en algunas obras aparecen rasgos o están escritas desde las premisas del movimiento Naturalista. Es el caso de Benito Pérez Galdós.


MARIANELA (1878)

"Nuestra imaginación es la que ve y no los ojos"

 (Benito Pérez Galdós)

 

 

 

En el siguiente clip se presentan los dos personajes principales Nela la protagonista y Pablo, y nos sirve pare entender la relación que hay entre ellos.

 


Una de las últimas novelas del ciclo inicial del autor que el denominó "Novelas de tesis"  publicadas todas en la década de los 70 del siglo XIX.

 La acción se desenvuelve en un pequeño pueblo, aislado y montañoso, de ambiente cántabro, Aldeacorba, y un lugar donde se explotan unas minas de lo que se llamaba calamina, llamado Socartes; sirven de sustento a muchas familias del pueblo. Allí vive con su adinerada familia el joven ciego Pablo de Penáguilas, a quien la joven Marianela, huérfana y pobre, le sirve de lazarillo. Francisco de Penáguilas, labrador rico, viudo y hombre recto, el padre del joven, le lee libros de ciencias y literatura a su hijo para mantenerlo al día y cultivar su inteligencia, “para que no fuera ciego dos veces”. Pablo y Marianela se complementan muy bien porque ella le describe la realidad más sensible y él la interpreta y sublima en un plano idealizado superior. Por ejemplo, el hecho de que Marianela sea poco atractiva no importa en la relación amorosa platónica que se establece entre los jóvenes.

Marianela, verdaderamente llamada María Manuela Téllez, huérfana y abandonada, malvive con la familia Centeno, encargados de cuidar de las sesenta mulas que trasportaban el mineral. El padre, Sinforoso la protege, pero la madre, Señana, no la puede ver. Celipín, el pequeño de los cuatro hijos del matrimonio Centeno sueña con ir a Madrid, estudiar medicina y ejercer de médico. Se lleva muy bien con Marianela y, en su mentalidad infantil-adolescente, representa muy bien el deseo y la necesidad de adquirir educación y cultura para escapar de la vida sórdida de su familia.
Un buen día llega a Socartes el oftalmólogo Teodoro Golfín, hombre de mundo, desenvuelto y optimista. El motivo de su estancia es el de visitar a su hermano Carlos, el ingeniero encargado de la explotación mineral. Su matrimonio con Sofía es feliz, aunque sin hijos. Aportan algo de humanidad en medio de la pobreza y rudeza reinantes en Socartes. Cuando Teodoro Golfín se entera de la dolencia de Pablo, lo examina y da esperanzas a la familia de que el muchacho recupere la vista con una intervención. La noticia es muy bien recibida por todos, menos por Marianela, que sospecha, no sin fundamento, que si Pablo recupera la vista, ella será abandonada por su fealdad y pobreza. La llegada al pueblo de Florentina, joven bella y de buena posición, prima de Pablo, la altera todavía más.
En su religión sincrética de cristianismo, paganismo, etc., Nela reza para salir bien librada. En el campo, tiene una visión de la Virgen, pero sólo era Florentina vista difusamente. Los padres de Pablo y Florentina comienzan a preparar la boda de ambos primos, pues se caen bien y el patrimonio quedaría agrupado. Nela se apesadumbra cada día más; con frecuencia, comienza a pasear sola por el campo y a alejarse de Pablo y las demás personas. Teodoro opera de la vista a Pablo: la intervención sale muy bien y, tras unos días, el muchacho recupera la visión.
Nela planea abandonar el pueblo, pero el doctor Golfín la convence para que se quede y visite a Pablo en su casa de Aldeacorba, la población donde se halla Socartes. Pero lo que la abatida Marianela comprueba es que Pablo se enamora de su prima, aunque piense, en un primer momento, que es Nela. Deshecho el equívoco, la joven comprende que ha perdido a Pablo y sus ilusiones para siempre. Cae inmediatamente en un estado de postración que será mortal. Nela muere a los pocos días. Recibe un rico funeral con asistencia de todo el pueblo. Los primos se casan y la vida sigue su rumbo. Un buen día aparecen por Aldeacorba unos extranjeros que resultaron ser periodistas, indagando sobre la verdadera historia de Nela. Fantasean sobre la chica en periódicos ingleses tratándola de noble, rica, independiente y de espíritu inquieto. El narrador, sabedor de ello, ha decidido contarla él para que los demás la conozcamos puntualmente.
El final es irónico y triste:
XXII -Adiós
¡Cosa rara, inaudita! La Nela que nunca había tenido cama, ni ropa, ni zapatos, ni sustento, ni consideración, ni familia, ni nada propio, ni siquiera nombre, tuvo un magnífico sepulcro que causó no pocas envidias entre los vivos de Socartes. Esta magnificencia póstuma fue la más grande ironía que se ha visto en aquellas tierras calaminíferas. La señorita Florentina, consecuente con sus sentimientos generosos, quiso atenuar la pena de no haber podido socorrer en vida a la Nela, con la satisfacción de honrar sus pobres despojos después de la muerte. Algún positivista empedernido, criticona por esto; pero nosotros vemos en tan desusado hecho una prueba más de la delicadeza de su alma.
Cuando la enterraron, los curiosos que fueron a verla ¡esto sí que es inaudito y raro! la encontraron casi bonita; al menos así lo decían. Fue la única vez que recibió adulaciones.
Los funerales se celebraron con pompa, y los clérigos de Villamojada abrieron tamaña boca al ver que se les daba dinero por echar responsos a la hija de la Canela. Era estupendo, fenomenal que un ser cuya importancia social había sido casi casi semejante a la de los insectos, fuera causa de encender muchas luces, de tender muchos paños y de poner roncos a sochantres y sacristanes. Esto, a fuerza de ser extraño, rayaba en lo chistoso. No se habló de otra cosa en seis meses.
La sorpresa y… dígase de una vez, la indignación de aquellas buenas muchedumbres llegaron a su colmo cuando vieron que por el camino adelante venían dos carros cargados con enormes piezas de piedra blanca y fina. ¡Ah! En el entendimiento de la Señana se verificaba una espantosa confusión de ideas, un verdadero cataclismo intelectual, un caos, al considerar que aquellas piedras blancas y finas eran el sepulcro de la Nela. Si ante la Señana volara un buey o discurriera su marido, ya no le llamaría la atención.
Revolvieron los libros parroquiales de Villamojada, porque era preciso que después de  muerta tuviera un nombre fijo la que se había pasado sin él en vida, como lo prueba esta misma historia, donde se la nombra de distintos modos. Hallado aquel requisito indispensable para figurar en los archivos de la muerte, la magnífica piedra sepulcral que se ostentaba orgullosa en medio de las rústicas cruces del cementerio de Aldeacorba tenía grabados estos renglones:
R. I. P
MARÍA MANUELA TÉLLEZ
RECLAMOLA EL CIELO 
EN 12 DE OCTUBRE DE 186… 
Una guirnalda de flores primorosamente tallada en el mármol coronaba esta inscripción. Algunos meses después, cuando ya Florentina y Pablo Penáguilas se habían casado y cuando (dígase la verdad, porque la verdad es antes que todo)… cuando nadie en Aldeacorba de Suso se acordaba ya de la Nela, fueron viajando por aquellos países unos extranjeros de esos que llaman turistas, y luego que vieron el soberbio túmulo de mármol alzado en el cementerio por la piedad religiosa y el afecto sublime de una ejemplar mujer, se quedaron embobados de admiración, y sin más averiguaciones escribieron en su cartera de apuntes estas observaciones, que con el título de Sketches from Cantabria  publicó más tarde un periódico inglés.
Estamos ante una novela original, extraña y de sabor agridulce. Los temas tratados son muchos y de enjundia. El primero que, a nuestro juicio, aborda Galdós es el lamentable abandono de los pobres y desfavorecidos sociales. La novela encierra una reflexión y una crítica acerba a las consecuencias materiales, educativas y morales de una sociedad muy poco equitativa. Nela, por descontado, encarna a la persona pobre de solemnidad que no tiene dónde caer muerta de hambre. Sólo por caridad la familia Centeno la atiende en sus necesidades mínimas. Esa familia también vive al borde de la necesidad, pero van sorteando el destino. Las consecuencias de la falta de recursos se reflejan en la carencia de educación, de letras, de una visión amplia de la vida, etc. Los pobres se aferran a creencias y ritos antiguos que, en realidad, propician el inmovilismo social, ideológico y moral.
Galdós es poco maniqueo; antes al contrario, fomenta una reflexión matizada y amplia sobre la conducta humana. Los pobres no son mejores que los ricos; simplemente resultan más bárbaros y brutos en sus costumbres, con algunas dosis de violencia incluida. Complementariamente, los ricos no son más egoístas o caprichosos que los pobres; casi se podría decir que ocurre lo contrario: los hermanos Golfín son más bien personas bondadosas, hechas a sí mismas, pues también habían conocido la pobreza cuando fueron niños (cap. X); Sofía, la esposa de Carlos, realiza obras de caridad y muestra sensibilidad a las penalidades de los demás. Y, sin embargo, percibimos que Nela y Celipín, por ejemplo, podían haber sido personas superiores en todos los órdenes con la ayuda económica adecuada.  En este sentido, conviene recordar que parte del capítulo IV lo dedica el narrador a una reflexión honda sobre la importancia de la educación y la formación moral en el marco familiar para las personas.
El segundo tema de la novela es que las apariencias engañan y las consecuencias de esa falsa percepción pueden ser fatales. Cuando Pablo recupera la vista, casi inevitablemente se enamora de su bella y primorosa prima Florentina. Lo bello atrae y lo feo repele, casi por ley natural, parece querer decirnos el narrador. Las protestas de amor idealizado y de fidelidad eterna quedaron, simplemente, en nada; disueltas. ¿Es culpable Pablo por ello? No, simplemente se impuso el sentido común de los jóvenes y de las familias que, evidentemente, fomentan esta relación que preserva el patrimonio familiar.
El tercer asunto destacado de la novela es la reflexión sobre la realidad y el deseo, tomando la fórmula de nuestro poeta Luis Cernuda. Casi habría que invertir el orden de los dos elementos: los deseos de Pablo se fijan en conocer y amar a Nela; los de sus padres, que cure su ceguera; los de Nela, corresponder a los sentimientos de Pablo; los de Celipín, ser médico; los de Teodoro Golfín, vivir y ejercer su profesión médica con alegría y optimismo, etc. Pero la realidad, paradójica y cruel, es que el cumplimiento de los deseos de algunos acarrea indefectiblemente la desgracia de otros. Cuando Pablo recupera la vista gracias a la destreza médica de Teodoro, Nela comprende que su futuro se oscurece terriblemente. Florentina acude a ayudar a su primo, trata de ayudar a Nela, pero su enamoramiento supone la frustración de las ilusiones de la pobre huérfana. La realidad es de un modo que la felicidad de algunos, en general ricos y favorecidos, acarrea la desgracia de otros, como Nela.
En este sentido, conviene preguntarse, ¿de qué muere Nela? Acaso de rabia, de desesperación, de desengaño de sí misma y del mundo, que la ha maltratado a gusto y gana. Desgraciadamente, su fealdad física pesa más que su belleza moral y su nobleza espiritual. Cuando comprueba esta dura realidad, opta por quitarse de en medio. El narrador pasa factura a esos vecinos que sólo la encontraron bonita cuando ya estaba muerta.
Como muchas veces ocurre en Galdós, el narrador cierra la narración con alguna reflexión personal, o  anunciando una continuación, etc. En este caso, el carácter irónico del último capítulo raya la brutalidad. Nela, la niña de la que en vida casi ignoraban su nombre, descansa para siempre bajo una “magnífica piedra sepulcral” pagada por Florentina (paradójicamente, la mujer que provocó su desgracia); pero medio año después de muerta, ya nadie se acordaba de ella. Tuvieron que venir unos turistas ingleses a reparar en la hermosa tumba y la fascinante historia que contiene. Fantasean a gusto en sus “Bosquejos de Cantabria”, de ahí que el narrador se aplique a contarnos la verdad de la historia. El influjo cervantino es manifiesto y nos aclara el magisterio de nuestro primer clásico sobre Galdós, con la lección muy bien aprendida.
El narrador asoma al texto aquí y allá, en primera persona del plural, a medio camino entre el mayestático y la maniobra envolvente para captar al lector. Un ejemplo extraído del capítulo IV nos lo aclara muy bien: “En lo interior el edificio servía para probar prácticamente un aforismo que ya conocemos [resaltado mío], por haberlo visto enunciado por la misma Marianela; es, a saber, que ella, Marianela, no servía más que de estorbo”. Estamos ante este narrador omnisciente cuando quiere, algo juguetón, objetivo y subjetivo al mismo tiempo, distante y cercano, etc.
Los personajes son de la más pura estirpe galdosiana: auténticos, variados, muy bien dibujados, perfilados rotundamente a través de sus acciones, sus pensamientos, sus sentimientos y su lenguaje. Todos ellos son verosímiles, cercanos, como familiares al lector. En general, parecen lineales o planos, pero su riqueza y hondura radica en su obstinación en ser como son, aunque les cueste trabajo mantener su línea de conducta. Parte de la intriga de las novelas de Galdós descansa en conocer si los personajes serán capaces de ser fieles a sí mismos cuando cambian las circunstancias. En este caso, todos cambian y, como consecuencia, los efectos negativos acaban en tragedia para Nela.
Esta es una novela rural, del campo, en un lugar llamado Aldeacorba (no pasemos por alto  la ironía del nombre), pero con un ingrediente de la industrialización más salvaje y depredadora lo que la hace también una novela social. Parece que Galdós tiene interés en recoger lo peor de ambos mundos. Se desprende una mirada escéptica y pesimista sobre el rumbo del mundo y de las personas, tal vez algo atenuado por el hecho de que Pablo, co-protagonista, recupera la vista y encuentra el amor con su prima Florentina.
La duración de la acción narrada no se extiende mucho. Semanas, tal vez algunos meses, pero nada más: la llegada del doctor Golfín a Aldeacorba, preparativos de la operación de Pablo, éxito de la misma y muerte de Marianela. El epílogo final, seis meses después, sirve para enfatizar el sarcasmo del destino de Nela: olvidada, rescatada imaginariamente por los turistas ingleses y traída a nosotros por el narrador.
El estilo de Galdós es asombrosamente plástico y vivaz: describe como dibujando, narra como si viéramos una película, hace que los personajes dialoguen como si nadie los escuchara, con toda la naturalidad del mundo. Es, pues, un estilo expresivo, contenido y con ramalazos de poeticidad aquí y allá. Su dominio del lenguaje ha sido alabado, y con razón. La exactitud y precisión de las descripciones, el fondo de verdad que late en sus obras –producto de una concienzuda documentación previa— y la propiedad de sus diálogos son características que potencian la eficacia artística. No en vano, Galdós es uno de los grandes novelistas de la literatura española: a través de sus obras conocemos la historia oculta, íntima y humilde de las personas normales (es la “intrahistoria” de Unamuno es decir, la historia de la gente que conforma el pueblo llano, no los grandes personajes históricos y/o políticos como estamos acostumbrados, pero medio siglo antes); tan verdadera y conmovedora como una fotografía de época.
 

 

martes, 17 de noviembre de 2020

 LA DANZA DE LA MUERTE

 

 La danza de la muerte o danza macabra es un género artístico anónimo y tardo - medieval cuyo tema era la universalidad de la muerte.

Es un diálogo en verso que se representa mediante una personificación alegórica a la Muerte, como si fuera un esqueleto humano. Su objetivo es motivar a personas de distintas clases sociales y en diferentes etapas de la vida, a bailar alrededor de una tumba. El fin es que estas personas recuerden que, sin importar la edad o su clase social, el disfrute de la vida tiene un fin, pues nadie puede escapar a la muerte.

Algunas de las figuras más destacadas que realizaban este baile eran el Papa, el Obispo, el Emperador, el Sacristán, y otros hombres en posiciones similares. Se cree que esta danza se bailaba en representaciones teatrales y se le conoce también como Danza Macabra.

No hay duda de que durante la Edad Medieval, esta danza macabra cobró auge, pues en aquel entonces se consideraba la vida humana como un camino a la vida eterna celestial.

Esta época se caracterizó por hambrunas y pandemias y fue en ese tiempo cuando surgió una corriente que preparaba a las personas para el ‘bien morir’. La muerte, si bien era temida, estaba presente en conversaciones y representaciones como parte de la vida. Francia y Alemania fueron pioneras en esto, aunque en España, para el siglo XIV, el literato Jorge Manrique comenzó a escribir sobre ella. España fue un país que se resignaba a aceptar que la muerte era la única salida en aquel tiempo y para aquella situación, y lo cierto es que lo era.

¿Cómo sabemos de su existencia?

Si bien es cierto que la danza de la muerte ya no se baila, no podemos obviar el hecho de haberla descubierto a través de diversas obras representativas y escritas. Se originó en Francia y lo sabemos por unos grabados y versos que Guy Marchant publicó y extendió por Europa, que influenciaron las obras relacionadas con pintura, literatura y música.

Podemos destacar, por ejemplo, ‘I que en Heill we y gladness’ o como se le conoce ‘El lamento de los Makaris’ del poeta escocés William Dunbar. En cada poema repite una misma frase: ‘el miedo a la muerte me inquieta’.

En España también se conoció el poema ‘Danza General de la muerte’. Se escribió en el siglo XV y contiene más de 600 versos. En él se detalla una danza más moderada, menos terrorífica y más acorde con la tradición cristiana.

También hay una referencia en El Quijote, y escritores como Calderón de la Barca y Quevedo escribieron al respecto.

Como ves, la danza de la muerte era mucho más que un baile, era una representación de sentimientos humanos. Y aunque hoy ya no existe, sí hay algo que tiene en común con el baile actual: los sentimientos. ¿Acaso no es la danza una representación exacta de lo que sentimos?

Danza de la muerte 

 En el pueblo de Verges (Girona) se celebra cada año la noche del Jueves Santo, desde la Edad Media y de forma ininterrumpida esas danzas y constituyen todo un espectáculo.

 Danzas de la muerte, Verges

miércoles, 7 de octubre de 2020

 LITERATURA UNIVERSAL.

EL TEATRO GRIEGO: ORIGEN Y EVOLUCIÓN

El origen dle teatro griego se relaciona con las fiestas en honor a Dionisos, dios del vino y de los placeres. En aquella celebraciones se formaba un coro que entonaba cantos, interrumpidos por comentarios de un corifeo o director. Esos cantos a Dionisos dieron origen a la tragedia y a la comedia. La primera más vinculada con los ambientes urbanos, en Atenas, y la segunda con las diversione en las zonas rurales.

 El término δρᾶμα significa en griego acción. Se trata por tanto de un género en que los personajes actúan, obran por sí mismos en escena. Abarca tres géneros literarios:  la tragedia, el drama satírico y  la comedia. Las obras eran escritas para ser representadas como parte de los rituales del culto oficial a Dioniso, "Las dionisíacas". El estado establecía un concurso; los autores representaban tres tragedias, seguidas de un drama satírico y una comedia.

 A partir de la época clásica las representaciones se efectuaban en los teatros. Los actores representaban a los personajes desde el proscenio. Solían calzar coturnos, que elevaban su estatura y cubrían su cara con máscaras. El coro estaba formado  por varios actuantes, normalmente vestidos de negro, que asumían una voz externa (pueblo, justicia, dioses,...) y que hablaban desde la orquesta. 

 En este vídeo puedes ver las partes de un teatro griego

 LA TRAGEDIA GRIEGA

 

La tragedia es una de las grandes creaciones del pueblo griego. Su periodo de esplendor tuvo lugar entre los siglos V y IV aC. Los tres grandes autores de la tragedia griega son: Esquilo, Sófocles y Eurípides. El autor más reconocido de comedias era Aristófanes.

Aquí puedes ver más datos sobre el origen del teatro y los principales autores de la tragedia y la comedia griega

Características de la tragedia griega

TEMAS

1.- Mitológicos (a menudo héroes homéricos) y de leyenda.

2.- Elementos temáticos: las grandes pasiones del ser humano (amor, odio,venganza, deber, celos, avaricia, odio, traición, valentía, defensa de la patria,...)

3.- El hado (el destino influye en los personajes) y la libertad ( los hombres toman decisiones y son responsables de sus actos).

4.- La muerte.

ARGUMENTO

Acciones que plantean grandes conflictos entre personajes de relevancia social, conflicto familiares, personales y sociales que conducen a los  personajes a un destino trágico.

PERSONAJES

Femeninos y masculinos, los principales son de clase alta (monarquía y nobleza) y los secundarios son soldados, mensajeros, adivinos,...

El coro (con su guía, el corifeo) comenta lo que ha ocurrido, anticipa lo que va a suceder o hace las veces de conciencia del espectador.

LENGUAJE

Culto y recitado (escrito siempre en verso) de forma grandilocuente.

FINALIDAD

Provocar una catarsis o transformación interior de los espectadores a partir de lo que ven.

LA COMEDIA GRIEGA

 


 

Mientras a las clases altas de la sociedad les gustaba la tragedia, el pueblo llano disfrutaba de la comedia, con sus sátiras y sus parodias. Los autores más importantes son el ya mencionado Aristófanes y Menandro.

Características de la comedia griega

TEMAS

1.- Presentan problemas cotidianos.

2.- Elementos temáticos: el elemento sexual, el engaño, las injurias y ataques, la parodia, la abundancia de comida y bebida o la glotonería.

3.- Tratamiento de los temas: entre burlas y elementos cómicos, la crítica da más consistencia a la obra.

4.- Final feliz: la obra acaba en un festín, una boda, el éxito sexual, una comilona y los bailes subsiguientes.

PERSONAJES

Imitan modelos de la vida real, incluso, a veces, personajes famosos vivos o de la historia.

Héroe cómico: personaje aparentemente débil y cobarde, con trucos y picardia, es finalmente el responsable del éxito y del final feliz.

LENGUAJE

Abundan la broma, la obscenidad, el insulto grosero y el lenguaje bajo y del pueblo llano.

FINALIDAD

Pretende divertir y entretener, frente a la tragedia, seria y solemne, que intenta moralizar.

La comedia antigua

Se denomina Comedia Antigua a las obras de Aristófanes. La “comedia antigua” tiene contenido político y sólo se entiende dentro de los muros de Atenas y de la democracia, la lucha de partidos y la existencia de un público interesado en los asuntos públicos, unos espectadores con capacidad de decisión y de voto. Esta comedia pretende enseñar, formar al ciudadano de la po/liv, salvar la ciudad. Es con frecuencia de ideología reaccionaria, pues sólo se puede caricaturizar lo actual e idealizar lo pretérito. Se aferra a una edad de oro pretérita o soñada, y contempla con pesar el envilecido presente.

La comedia posterior a Aristófanes: la Comedia Nueva o burguesa

Con la decadencia de la democracia, decae el género de la comedia de contenido político, siendo sustituida por la comedia NUEVA o “burguesa” de Menandro (Μένανδρος, ateniense, 342 a. C. – 292 a. C.), donde ya las preocupaciones políticas o sociales están totalmente ausentes y solo pretende divertir, tratando temas del ámbito familiar (la relación de un padre con sus hijos, dotes y herencias, engaños, concubinas etc.). Esta comedia burguesa es el modelo que luego seguirán los latinos Plauto y Terencio (quienes básicamente se dedicaron a traducir al latín los textos de Menandro).

 

UNA TRAGEDIA GRIEGA: LAS TROYANAS

AUTOR: EURÍPIDES

ARGUMENTO:

Las troyanas es una tragedia que narra el ocaso y fin de la ciudad de Troya después de la guerra que la hizo sucumbir.  Eurípides nos la muestra desde un punto de vista diferente: desde el lado de las mujeres troyanas, las sobrevivientes, las vencidas que sufren la pérdida de sus seres queridos y de su libertad.La violencia arbitraria de la guerra se produce, como siempre, sobre los inocentes. Eurípides vivió en una época de cambios radicales ( y eso se traduce en sus obras, pues ya no se glorifica a la guerra como antes.
Hécuba nos  llevara por este mundo de dolor después de la derrota. A través de sus palabras personifica la humillación de su condición: Constantemente se lamenta de sus suerte, comparando el momento actual con su vida anterior:

Acompañando a la reina se encuentra el coro, que en esta ocasión representa a un grupo de mujeres anónimas de Troya que también serán ofrecidas como esclavas a los vencedores aqueos. Esta sensación es perfectamente retratada en sus cánticos para que el público capte de mejor manera el mensaje del autor.

En la escena aparece Taltibio, mensajero de los griegos, quien no es un personaje tan completo pues tiene una función más narrtiva
En realidad Eurípides enfoca su atención en los personajes femeninos y en sus sentimientos.

 

 ACTIVIDAD

En el enlace que tienes a continuación está la representación de la obra y en una tarea en el Classroom de la clase, lo que tienes que hacer a partir de la visualización de la obra. 

 

LAS TROYANAS de EURÍPIDES


jueves, 1 de octubre de 2020

 

 LITERATURA UNIVERAL

LAS LITERATURAS GRIEGAS Y LATINA

La cultura clásica, griega y latina, es la base de toda la cultura occidental. Tuvo un amplio desarrollo tanto en el tiempo como en el espacio.

Extensión temporal. Si las primeras manifestaciones de la épica pueden ser del siglo IX aC, este mundo clásico llega hasta el inicio de la Edad Media, en el siglo V dC, tras la caída del Imperio Romano de Occidente. Es un periodo de más de mil años.

Extensión espacial. El mundo griego ocupaba desde las fronteras con Asia Menos, por oriente, hasta los límites con Italia y Sicilia (la Magna Grecia), por occidente. Después el mundo romano, además de su espacio inicial en la penísula italiana y en torno al Mediterráneo, realizó enormes conquistas tanto por el este, asumiento todo el espacio territorial griego, como por el norte y el oeste, extendiéndose a gran parte de Europa. De manera que puede decirse que el Imperio romano abarcaba buena parte del mundo entonces conocido.

 


 La vida en la antigua Grecia 

 El mundo griego antiguo. En la Grecia antigua, a consecuencia de su accidentada orografría, las sociedades se habían ido organizando en torno a núcleos urbanos importantes, las polis, que funcionaban como estados independientes unos de otros y que, a menudo, se declaraban la guerra entre ellos. Entre esas ciudades- estado destacan Atenas y Esparta y, posteriormente también Tebas.

La actividad pública de las polis se desarrollaba en torno al ágora, plaza o espacio abierto. Allí se hacían los mercados, se administraba la justicia, se celebraban asambleas y era lugar de reunión y discusión. En el ágora nacen y se desarrollan el debate y las decisiones del pueblo. Es la cuna de la democracia.

Los ciudadanos de una polis participaban de sus derechos, con sus leyes, sus tribunales, su moneda, sus pesas y medidas. Eran seres libres regidos y amparados por las leyes. En la ciudad - estado vivían también los metecos (extranjeros residentes, pero con menos derechos) y los esclavos, para los que se reservaban los peores trabajos.

En Grecia se practicaba una religión politeísta, se rendía culto con ritos y fiestas a muchas deidades, en las que se personificaban las fuerzas y los misterios de la naturaleza. Asociados a ella, estaban los mitos, que procedían de la tradición y de los antepasados. Las deidades más importantes eran Zeus y Hera, Atenea y Apolo, Hermes y Poseidón, Afrodita y Hares.

En cuanto a la cultura y la ciencia, la Grecia clásica logró un gran desarrollo en el pensamiento, en la ciencia y en las artes. En filosofía sobresalen Aristóteles, Platón, los estoicos, los epicuréos. En la literatura, los poemas épicos de Homero (la Ilíada y la Odisea) son un pilar de toda la épica posterior. En el teatro las tragedias de Sófocles, Esquilo y Eurípides...en todas las artes y en las ciencias (Hipócrates, medicina; matemáticas Tales y Pitágoras...) la antigua Grecia sienta las bases de la cultura moderno occidental.

 

 El mundo romano. Se dice que Roma conquistó Grecia pero a su vez que Roma fue conquistada por Grecia, y así fue en realidad. En la sociedad romana, austera y parca por principio, todo lo griego gozó siempre de un inmenso prestigio.

En este mapa podéis apreciar todo lo que ocupó el Imperio Romano.


 En este enlace puedes ver y escuchar las características fundamentales del mundo romano.

El mundo romano 

La mujer en la antigua Roma. Al igual que en Grecia, la mujer en el mundo romano no se consideraba una ciudadana. Sin embargo, las mujeres que pertenecían a familias destacadas pro su riqueza o su poder ejercían cierta influencia en la sociedad. En lo religioso, a algunas mujeres se las elegía como sacerdotisas de la diosa Vesta, por lo que se les dio el nombre de vestales. 

LA LITERATURA GRIEGA Y ROMANA

Ambas constituyen la base de nuestra civilización. A la griega le debemos parte del vocabulario con el que designamos los géneros literarios: epopeya, tragedia, comedia, drama, lírica, bucólica, diálogo, poesía, teatro...A la literatura la universalización de la cultura clásica. A través del latín pasó a las literaturas románicas en la Europa medieval, al Renacimiento y a épocas posterios.

De ellas heredamos el sentido clásico del arte: la mesura, la perfección, el equilibrio, la proporción, los temas, influyendo de forma permanente en toda la cultura occidental.

MITOS Y LITERATURA

Como gran parte de las culturas antiguas, se acude a los dioses y a la mitlogía como forma de explicación de las cosas de los honbres.

Un mito es una narración que ofrece explicaciones sobre los fenómenos que el ser humano no puede explicar, atribuyéndolos a fuerzas o seres sobrenaturales (titanes, dioses, héroes, mosntruos,...). A través de los mitos y los seres mitológicos, los poetas ofrecen explicaciones de algún problema o enigma sobre el universo, el ser humano, la naturaleza, la civilización o la vida individual o social.

En el mito, las fuerzas de la naturaleza actúan personificadas y divinizadas. Son las deidades las que producen tormentas y lanzan rayos, las que traen vientos favorables o desfavorables, las que guían al héroe en la batalla...Pero a medida que progresa la ciencia, el ser humano que no podía predecir nada, avanza en el conocimiento de las explicaciones científicas de los fenómenos.

En este enlace, puedes ver más información sobre los Doce olímpicos.

Los Doce olímpicos 

martes, 29 de septiembre de 2020

 LITERATURA UNIVERSAL

LOS HEBREOS Y EL MONOTEÍSMO: LA BIBLIA

 La especial cualidad del legado literario hebreo, convertido en verdad revelada por Dios a su pueblo de Israel y, a través de Jesucristo, a todo el mundo cristiano, adquiere una singular diferencia frente a las otras literaturas mitológicas (india, egipcia o grecolatina).

El monoteísmo real del pueblo hebreo establece una división clara con las otras culturas antiguas. Si a ello añadimos su continuidad en el tiempo gracias al Cristianismo, entenderemos por qué esta literatura nos es tan familiar a todos los pueblos occidentales.

Tanto la cultura occidental como su literatura contienen el espíritu y el legado  del "libro de los libros": la Biblia, que es, junto con la herencia grecolatina, base de nuestra civilización.

 En su origen, no fue una obra unitaria sino un conjunto de libros que se fueron reuniendo hasta la configuración actual formada por 73 libros. Su composición se realizó a través de mil años, desde el 900 aC hasta el año 100dC. Los libros pertenecen a dos etapas distintas.

Las de la primera etapa constituyen el Antiguo Testamento, escrito casi todo en hebreo, excepto algunos fragmentos, en arameo; son 46 libros cuyos temas están relacionados con el tiempo anterior a la venida de Jesucristo.

Los de la segunda etapa constituyen en Nuevo Testamento, escrito en griego, con 27 libros que relatan hechos ocurridos después de la venida de Jesucristo.

El ensamblaje de dichos libros en la actual Bíblia se realizó a finales del siglo IV y quedó confirmado en el Concilio de Trento de 1546. En el siglo V, el papa Dámaso I encargó a San Jerónimo una traducción de la Biblia al latín, que se conoce con el nombre de Vulgata, con el fin de que fuera entendida pro más gente y de darle carácter más uniforme y oficial. De esa Biblia en latín se han hecho la mayoría de las traducciones que se han difundido por las diversas lenguas.

Las partes de la Biblia

Además existen libros posbíblicos de importancia para la literatura hebrea como el Talmud, una especie de recopilación de la Torá oral sobre temas como la religión, el derecho, la vida social, el sabbat, etc. Recordemos que para los judíos la Torá es la parte del Antiguo Testamento que en el cristianismo se llama el Pentateuco ( Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio).

El Talmud es la compilación hebrea más importante para los hebreos después del Antiguo Testamento. Como libro heterogéneo, junto con normas y preceptos, hay disgresiones que son breves y bellísimas narraciones en las que se ha inspirado la novelística hebrea de todos los tiempos.

 

 

 

 

 Punto de enlace entre la literatura hebrea y su proyección a través de la literatura cristiana lo constituyen los Manuscritos del Mar Muerto. Además de demostrar la existencia de muchos libros de la Biblia, estos textos fragmentarios contienen la doctrina de los esenios, cuyas ideas sobre la penitencia, la caridad fraterna, el rechazo de los placeres y, sobre todo, su esperanza en la venida del Mesías, se emparentaba con las enseñanzas de Juan el Bautista, el precursor de Jesucristo según la doctrina cristiana.

En los Manuscritos del Mar Muerto, aparecieron también los llamados "apócritos" y que son muestra de la literatura hebreo tras los libros del Antiguo Testamento. Entre ellos cabe destacar el del Testamento de los doce patriarcas, el Libro de los jubileos, algunos apocalipticos como el Libro de Enoc, la Asunción de Moisés y el Martirio de Isaías. Todos ellos están llenos de relato y leyendas que influyeron en la literatura medieval.

 En este enlace se explica brevemente quiénes eran los Esenios.

Los esenios 

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